DERROTA Y CASTIGO, LA CAÍDA DE BERLÍN EN 1945
La batalla de Stalingrado marcó un punto de inflexión en la segunda guerra mundial. La Wehrmacht no era invencible y su derrota provocó un nuevo estado de ánimo entre los Aliados. Una vez frenado el avance alemán en el frente oriental, las tropas del Ejército Rojo no cesaron de avanzar hasta llegar a la capital del Tercer Reich. En invierno de 1945 la guerra estaba prácticamente decidida. Al llegar la primavera, interminables hileras de tanques soviéticos, lanzacohetes (los órganos de Stalin), vehículos oruga, soldados de infantería e incluso carretas tiradas por caballos se acercaban a Berlín. Las tropas de Stalin se preparaban para el asalto definitivo. La población de Berlín, que había soportado muchos bombardeos aliados durante el conflicto, sabía que lo peor aún no había llegado. La batalla de Berlín fue la última operación militar de envergadura de la segunda guerra mundial. Cuando las tropas soviéticas llegaron a la capital alemana, buena parte de la ciuda...