Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Comidas

LA ALIMENTACIÓN EN LA ANTIGUA ROMA.

Imagen
  Sabemos que la alimentación y la cocina romana en un principio fueron muy modestas y sencillas. Relacionadas directamente con los productos que se obtenían a través de la práctica de la ganadería, la agricultura y la pesca.   Pero con el tiempo, fue evolucionando, y ya en el siglo II a.C. existía una alimentación y una cocina mucho más desarrollada. De hecho, la gastronomía llegó a ser en Roma una cuestión de especialistas como Marco Gavio Apicio (Siglo I a.C.) con su obra “De re coquinaria” (Sobre la materia de la cocina).   Igualmente, fruto de esa progresiva especialización, fue el perfeccionamiento de las técnicas de conservación para prolongar la duración de los alimentos. Como, por ejemplo: salar, conservar en vinagre, conservar en aceite de oliva, conservar por fermentación alcohólica o láctea, salmuera, cocer en vino, secado al aire, sumergir en agua hirviendo, conservar en miel, elaborar embutidos, envasar…   Otro rasgo característico fue e...

SUPERSTICIONES EN TORNO A LAS MESAS ROMANAS.

Imagen
En los primeros tiempos de Roma, el banquete era un espacio ritual en el que los dioses y los humanos compartían un vínculo, que partía del hecho de que todo alimento procedía de los dioses. El ritual sagrado se mantuvo y formó parte de una codificación cultural que recordaba la religiosidad de los primeros tiempos. Sin embargo, el significado religioso primordial fue olvidándose y buena parte del comportamiento codificado o ritualizado se convirtió en pura superstición mezclada con creencias populares.   Una creencia muy extendida era que no se podía recoger el alimento que había caído de la mesa al suelo y volverlo a poner en la mesa. Si caía al suelo, automáticamente formaba parte del mundo subterráneo de los difuntos, por lo que debía dejarse ahí y, posteriormente, cuando fuese recogido por los esclavos en el momento oportuno, sería quemado como ofrenda a los Lares.   Este precepto que prohíbe recoger el alimento caído al suelo aparece en numerosos autores, como ...

LA FIESTA QUE COSTÓ UN IMPERIO

Imagen
  El costo ha sido estimado en, aproximadamente, US$300 millones. Pero lo que es cierto es que, para el autodenominado "Rey de reyes", Mohammad Reza Pahlavi, Sha de Irán, el dinero no fue un obstáculo.   En el entorno de las ruinas arqueológicas de Persépolis, la antigua capital de Persia, se construyó una ciudadela con suntuosos toldos hechos con 37 kilómetros de seda para hospedar a más de 60 reyes, reinas, presidentes, jefes de Estado y líderes internacionales invitados.   Cada uno estaría acomodado en una carpa de varias habitaciones, salones de estar, estudios, baños de mármol y con todos los lujos posibles.   Al lado se construyó un aeropuerto para recibir a los jets privados, así como una nueva autopista de 1.000 kilómetros para conectar con la capital, Teherán.   Durante un período decadente de cinco días, los invitados estuvieron convidados a banquetes preparados por Maxim's, el restaurante más exclusivo de París, acompañados de los ...

LA CENA DE LOS TRES EMPERADORES

Imagen
  París 1867. La Exposición Universal, celebrada a mayor gloria del “Segundo Imperio francés”, atrajo a delegaciones de 42 países y a diez millones de visitantes.   Se construyeron para la ocasión amplios bulevares con grandes almacenes, comercios lujosos, teatros y restaurantes. Y tres emperadores europeos se dieron cita en esta ciudad, compartiendo una opípara mesa.   El encuentro se celebró con una cena en el Café Anglais, que estaba situado en el cruce del Boulevard des Italianes con la Rue de Marivaux. Fue Inaugurado en 1802, y llamado así en honor al tratado de paz firmado ese mismo año entre Gran Bretaña y Francia en Amiens. Era el más famoso de París, y lugar de esparcimiento de figuras tan destacadas como Balzac, Flaubert, Baudelaire, Zola o Jules Verne. En sus habitaciones y salones privados se celebraban las más salvajes, interesantes y comentadas fiestas de París, donde se congregaba la aristocracia a decidir, entre copa y copa, los destinos de Europ...

LAS HUERTAS URBANAS DE BUENOS AIRES, UN EJEMPLO A SEGUIR

Imagen
  Carlos Briganti nos muestra su huerta urbana en la Ciudad de Buenos Aires. Durante el aislamiento social, más personas se suman a la iniciativa y cultivan su propia comida en espacios que estaban inutilizados, como las azoteas.   La terraza de Carlos Briganti de 57 años, parece un pequeño campo en medio de la Ciudad de Buenos Aires. Allí, entre edificios, humo y los típicos ruidos capitalinos, este uruguayo aprovecha cada uno de los 60 metros cuadrados que tiene la parte superior de su casa compartida para cultivar alimentos saludables, sobre el caluroso cemento porteño.   En aquel Edén para los amantes de las ensaladas, ubicado en el barrio de Chacarita, hay de todo: distintas clases de lechugas, tomates, morrones y puerros, junto a otra incontable cantidad de coloridos vegetales que crecen sin agroquímicos. "Se producen de 500 a 600 kilos de verdura de hoja, solamente entre el otoño y el invierno. En verano se triplica, porque el volumen de una berenjena, un...

¿Existió el Maná?

Imagen
Muchas veces hemos escuchado la expresión: “Trabaja, que el maná no cae del cielo”. Pues sí, sí cae (metafóricamente) aunque nos parezca mentira. ¿Existió el maná que caía del cielo para alimentar a los Israelitas en el desierto? Cuando Moisés decidió llevar a su pueblo a Israel atravesando la península del Sinaí tenía dos opciones. La más sencilla y segura era seguir la llamada Ruta de los Filisteos, un camino casi paralelo a la costa que era utilizado por todas las caravanas y estaba provisto de aguadas y caravansares.   Además, estaba muy cercano a Rameses, de donde salieron los israelitas. Pero, aunque era el más corto era también el más vigilado por los soldados del Faraón, así que Moisés prefirió desviarse hacia el sur y adentrarse en el peligroso desierto tras pasar una zona pantanosa llamada Mar de los Cañaverales, hoy desaparecido tras la construcción del canal de Suez y que era vadeable en algunos puntos. Existía un antiquísimo camino de herradur...