LA ALIMENTACIÓN EN LA ANTIGUA ROMA.
Sabemos que la alimentación y la cocina romana en un principio fueron muy modestas y sencillas. Relacionadas directamente con los productos que se obtenían a través de la práctica de la ganadería, la agricultura y la pesca. Pero con el tiempo, fue evolucionando, y ya en el siglo II a.C. existía una alimentación y una cocina mucho más desarrollada. De hecho, la gastronomía llegó a ser en Roma una cuestión de especialistas como Marco Gavio Apicio (Siglo I a.C.) con su obra “De re coquinaria” (Sobre la materia de la cocina). Igualmente, fruto de esa progresiva especialización, fue el perfeccionamiento de las técnicas de conservación para prolongar la duración de los alimentos. Como, por ejemplo: salar, conservar en vinagre, conservar en aceite de oliva, conservar por fermentación alcohólica o láctea, salmuera, cocer en vino, secado al aire, sumergir en agua hirviendo, conservar en miel, elaborar embutidos, envasar… Otro rasgo característico fue e...