"El lugar donde duerme el sol": Cómo es el teleférico más alto y largo del mundo.
Sistema Teleférico Mukumbarí, Mérida, Venezuela.
Luego de un viaje de menos
de una hora podrán llegar a un pico de casi 5.000 metros sobre el nivel del
mar.
El turista que entra al
Sistema Teleférico Mukumbarí, en el estado andino de Mérida, en Venezuela,
tiene dos certezas: es el más alto y el más largo del mundo.
El viaje a la cima
comienza miles de metros antes. Mérida es uno de los veintitrés estados
venezolanos, situado en el oeste del país suramericano, conocido por su
ubicación dentro de la Cordillera de los Andes, cadena montañosa que atraviesa
toda América del Sur.
En el estado andino hay 70
picos, con elevaciones mayores a los 4.300 metros. De este total, 45 pertenecen
a la Sierra del Norte o La Culata; 14 a la Sierra Nevada y dos a la Sierra de
Santo Domingo, según la página de la Universidad de los Andes (ULA).
La ruta del teleférico se
inicia desde la ciudad de Mérida, que está a 1.630 metros sobre el nivel del
mar, y culmina en el Pico Espejo, a 4.765 metros de altura, que se encuentra
dentro del parque nacional Sierra Nevada.
Mukumbarí
Es el nombre que adoptó el
sistema teleférico venezolano, es una voz indígena que significa "lugar
donde duerme el sol" y que se refiere a cómo denominaban los pueblos
originarios a la Sierra Nevada.
Este sistema teleférico,
que fue renovado totalmente y que reinició operaciones en el año 2016, ha sido
catalogado como uno de los más modernos del mundo. Está compuesto por cinco
estaciones adonde arriban ocho ascensores, con capacidad para sesenta personas,
que recorren en cada viaje 12,5 kilómetros.
Barinitas, la primera,
tiene una extensión de más de 6.000 metros cuadrados donde hay 24 locales
comerciales que ofrecen alimentos, artesanías, libros, ropa y artículos para
montañistas. Además se encuentran todos los servicios higiénicos, bebederos y
un parque infantil.
En este primer lugar, hay
una muestra de la maquinaria antigua y los funiculares utilizados por el
anterior teleférico, puesto en funcionamiento en 1960 y que cesó sus
operaciones en el 2008, debido a que había cumplido su tiempo de vida útil.
Antiguo funicular que fue utilizado desde 1960 hasta el 2008 en el Sistema Teleférico Mukumbarí, Mérida, Venezuela.
Preparados, listos...
Los preparativos para
llegar al Pico Espejo, punto final del recorrido a 4.765 metros sobre el nivel
del mar, deben comenzar incluso antes de llegar a Mukumbarí, para garantizar un
ascenso sin contratiempos.
Ya con las entradas en la
mano, el visitante se encontrará con avisos informativos donde se explica de
manera muy detallada las precauciones relativas a la indumentaria que deben
tomarse.
De igual manera, es
importante saber que debido a la altura en la que se encontrarán, el cuerpo
podría sufrir cambios, y a los que se debe prestar especial atención, sobre
todo si está en periodo de gestación o viaja con menores de tres años.
Barinitas
Aquí se inicia el viaje.
El visitante debe llegar a la plaza Las Heroínas, Patrimonio Cultural del
estado Mérida, que se encuentra en la parroquia Sagrario del sector Barinitas.
Allí, a un costado, está el sistema teleférico.
En un principio, para
garantizar la rapidez del proceso, el ingreso solo se permite a quien adquiere
las entradas, que puede llevarse hasta un máximo de diez. Los extranjeros deben
cancelar 50 dólares cada uno y los venezolanos pagan en moneda local. Es
importante presentar los documentos de identificación al momento de la compra.
Una vez adquiridos los
boletos en las casillas dispuestas para tal fin, se fija una hora en la que
todo el grupo deberá estar dentro para comenzar el ascenso. En temporada baja
este proceso no lleva más de una hora.
Las personas compran los boletos para comenzar el recorrido en el Sistema Teleférico Mukumbarí, Mérida, Venezuela.
Antes de abordar los
vagones, un trabajador del equipo del Mukumbarí les da la bienvenida, les habla
sobre las normas del lugar y les explica las precauciones que deben tomar
debido a que, al superar los 2.000 metros sobre el nivel del mar, pueden
aparecer síntomas del "mal de altura" o "mal de páramo",
como se le dice en Mérida.
Las cabinas, con ventanas
panorámicas, ofrecen una vista única durante el ascenso. Los pasajeros pueden
advertir las variaciones en la vegetación y en la temperatura durante los 50
minutos de recorrido.
La Montaña
En este primer tramo queda
atrás la ciudad de Mérida, que tiene unos 500.000 habitantes, y cuyo plano en
cuadrícula está rodeado de una circunferencia de montañas. En uno de los lados,
se asoma el 'Gigante dormido', una elevación rocosa cuya formación se asemeja
al perfil de una persona acostada de espaldas. En este punto, la altura es de
2.479 metros sobre el nivel del mar.
Vista de la ciudad de Mérida desde el Sistema Teleférico Mukumbarí.
La siguiente estación se
llama La Aguada. El paisaje comienza a cambiar y se observan características de
selva nublada, con árboles altos, neblina y nubes bajas. Hemos subido 3.425
metros. Al culminar este recorrido hay opciones para tomar bebidas calientes y
muestras museísticas. Desde allí se puede observar los otros dos parques
nacionales que posee el estado.
Paisaje montañoso de Mérida durante el ascenso en el teleférico.
La próxima llegada es a
Loma Redonda. A partir de aquí comienza a sentirse el frío y la altura. El
paisaje que se aprecia es de bosque paramero, caracterizado por los
frailejones, especies herbáceas de la familia Asteraceae. En el camino quedan
las lagunas Negras, de origen glaciar y unas de las más profundas de Venezuela,
y la Colorada o de Los Anteojos, principales atractivos turísticos del estado.
Laguna de los Anteojos, Parque Nacional Sierra Nevada, Mérida, Venezuela.
En este lugar los
visitantes tienen la oportunidad de conocer a un grupo de personas de 'Los
Nevados', una apartada e intrincada población a 2.700 metros sobre el nivel del
mar, donde habitaron los indígenas mirripuy, y que se ubica en el parque
Nacional Sierra Nevada.
Estos hombres, en su
mayoría, ofrecen paseos en mula, que pueden extenderse desde 10 minutos para
conocer los alrededores, hasta las cuatro horas para visitar y quedarse una
noche en su pueblo, que se caracteriza por la actividad agrícola practicada de
manera ancestral.
Mulas que pueden montarse para realizar un paseo por los alrededores y pueblos vecinos.
Pico Espejo
La expectativa crece
cuando se atraviesa el último tramo. La altura y las bajas temperaturas se
sienten más cuando el vagón emprende su viaje a los 4.765 metros de altura. La
vegetación cambia su verde intenso por el marrón y la neblina da un aspecto
onírico al recorrido.
Vista desde la estación Pico Espejo.
Al salir del funicular, la
brisa fría es cortante y los movimientos son más lentos. Si el día está
despejado es posible observar, a través de inmensos ventanales panorámicos, el
impresionante paisaje del páramo.
El pico Espejo debe su
nombre a la mica Moscovita, mineral que se encuentra en la cima de la montaña y
que refleja los rayos del sol, lo que genera un efecto de espejo.
Mirador donde se encuentra el monumento de Nuestra Señora de las Nieves, en el Pico Espejo.
Fuera de la estación,
donde se encuentra el monumento de Nuestra Señora de las Nieves, si está
despejado, pueden observar los picos Bolívar, el más alto de Venezuela (4.978
metros sobre el nivel del mar); Humboldt (4.940) y Bonpland (4.883). Si corren
con más suerte aún, podrían ser testigos de una inesperada nevada tropical.
Fuente: Nathali Gómez,
Actualidad RT:
Revisión y Diseño:
elcofresito.

















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